jueves, 17 de agosto de 2017

Improvisación en modo somnoliento

las luces suenan como tumbadoras del congreso celeste
un trueno es amigo solitario del demonio de los caballos
hasta pronto recuerda la salvaje quietud de las flores
se busca entre llantos la palabra extraviada en el horizonte
el hombre seguro de sí mismo despierta la admiración del tímido
cambia de ropa la caverna bajo el mar
el respiradero es un tirabuzón de cara al abismo
ya nunca se habrán secado tus órganos abandonados
el miedo a perderlo todo nos deja tranquilos
nada está tan tibio como el elixir de la locomotora congelada
los niños pronuncian sentencias de muerte aleatorias
se remeda la tragedia en cada lengua dulce
patas de cabra reemplazan las nuevas tendencias humanas
los cielos son una maraña de dientes amenazantes
alrededor de las caras de cada día están los rostros indígenas
bajo el árbol está el fruto prohibido de los animales
nunca hubo un destierro bajo los puentes colgantes
las frases pierden todo lo que alguna vez las hizo volantines
a cada grito del pacto suceden sones de velado artificio
los dolores de cabeza juegan en los parques nocturnos
el amor se detiene con una sensación de haber olvidado algo
la soledad lustra unos zapatos hasta que brillan como el sol
una naranja pasa a ser lo único apetecible de la intriga
con las garras dibujadas aparecen aceites de todo elemento
para agradecer cada segundo la niebla se hace sarcasmo
mueren en su intento los salvadores de sí mismos
un discurso basta para entender todos los otros
en la flor del cuerpo se comparten los sedientos
un semicírculo es el ejemplo perfecto de nada
hasta ahora han llegado las neuronas en su oficio
la precariedad es un concepto acertivo aleatoriamente
todo lo dicho se transforma en una lucha invisible

lunes, 26 de septiembre de 2016

Amor desolado

si no hay amor no hay nada
si no hay amor no hay camino
no hay poesía no hay discursiva
hoy fui a buscar amor
a la vuelta de la esquina
me encontré a un viejo tirado
pidiendo comida
no tuve el valor de ofrecerle
una mano amiga
volví a casa
y mientras lloraba
cantaba junto a mi guitarra
canciones de amor y rebeldía
canté solo y escondido
a la vuelta de la esquina
en territorio minado
donde huyo de ladrones
y de la negra sombra
de mi hermano
que está solo
muriendo de la soledad
que crece en las venas
cual enfermedad del sistema
inoculada gota a gota
desde antes que naciera



jueves, 18 de agosto de 2016

The secret City

Desde tiempos inmemoriales...

La vestimenta del monje no ha cambiado desde entonces; y los límites de la Ciudad, la estricta milla cuadrada, protegida durante miles de años, antes por el Muro (que hoy es pieza en sus pequeños retazos supervivientes de un deslocalizado y fragmentado museo), y hoy por miles de extraños decretos, actas, constituciones, parlamentos y la esencia misma del Secreto.

El dinero juega un rol preponderante, divino, principal, absoluto, misterioso e incuestionable... como el oro mismo. Cuestionar el poder detrás, el dinero adentro, la imaginaria muralla alrededor o el flujo sexual de los elegidos, es cuestionar nada menos que todo: cuestionar lo que no conocemos: lo que nos mantiene alertas, inermes y niños ante el universo... vivos y humanos.

Existe un flujo de seres bidimensionales, cartas de una baraja global, marcadas para perder y para ganar. Cartas que entran y salen a través de puentes grises (pasión de turistas). Se pasa el río y se llega a este gran Templo-Casino al servicio de un dios inescrutable o sarcástico cuyo pensamiento es desconocido pero que puede ser contemplado (así como un gato absorto e en apariencia indiferente observaría las maniobras de un saltimbanqui).

Este dios de pacotilla que rige al mundo vive en la milla cuadrada y doblepiensa día y noche para beneficio del orden establecido y desde siempre, cuando el Secreto apenas era urdido en la imaginación de primates resentidos de su debilidad.

No es mucho ni poco y los adjetivos son precarios. Doblepensemos: el mundo fue creado absurdo ante los ojos humanos, sólo capaces de autocontemplarse. Todo se trata de mantener el falso equilibrio y los esfuerzos son colosales. Si necesitásemos más fuerza ahí nos auxiliaría el sentido común: redescubriríamos la esclavitud, ese viejo concepto romanesco será industria de seres industriosos, la jerga será respetable y lo ominoso estará en los ojos fallidos de los idealistas de afuera de la City.

La ciudad duerme tranquila mientras nos humanizamos en las calles de Tower Hamlets. Desnudos y con la lengua exquisita y gigante curtida en nuestros bancos repletos del maná de paraísos fiscales.

Estamos marcados y no nos saldremos del mazo, el Secreto se cuela en inasibles bonos, deudas de grandes potencias subyugadas a nuestras cuentas y en nuestra alegría inefable y fecunda, intacta a través de los prósperos milenios.









miércoles, 29 de junio de 2016



Ex-culpar torbellinos de actos 

que tomaron posesión de la realidad

sin que entendiera por qué

pues solo vivo pues

movimientonointencional

tan solo comer parece estimularme sensotimentalmente

y al ir pasando eltiemporitmo se hace ligero

como el correrdelvino d'infvierno

íntima, solitariamente

uno más de los inmortales

à pequeño asunto personal

entiendo tristemente

cómo algunos rimaron con heces

deliraron vergüenza 

semaron lívidamente 

sin avergonzarse siquiera

sino simplemente 

sacrifiabriéndose

contando su historia sin que nadie 

lo pidiera

ahora entiendo que la soledad

transformará en vino

la última gota de sangre



viernes, 17 de junio de 2016

viernes, 17 de junio del 2016

va mi eterno homenaje a no ser nadie y todos a la vez

hablo por los que no hablan
hablo por los que no piensan
hablo por los que no leen
hablo por los tontos
hablo por los animales
hablo por los cangrejos (de tierra y agua)
hablo por los extraterrestres de Marte

para que nadie hable por los que han perdido el habla
para que nadie piense por los que ya no lo hacen
para que nadie crea saber más que los tontos
para que nadie diga que no advertimos la venganza de los animales
para que vuelvan a aparecen los extraterrestes cesantes de Hollywood

hablo por el inverosímil oficinista que disfruta sus ahorros
hablo por la lluvia que cae sin ofenderse nunca ante nadie
hablo sobretodo para que el mundo disfrute ese instante en que me callo
hablo por todos para que todos se callen una milésima de segundo






Elza Soares - A Mulher do Fim do Mundo (2015)

https://www.youtube.com/watch?v=I38EcMJX8A8



jueves, 19 de mayo de 2016

El glaciar

El glaciar pasa y arrasa
lo que deja se queda y observa
las aves nunca entendieron esa manía combativa de los árboles
por qué no entregarse, se dicen,
o simplemente volar...
y antes de haber comprendido, el esfuerzo las extenúa
y se van volando
mientras el glaciar avanza lentamente durante milenios
avanza tan lentamente como milenios más tarde
retrocede dejando sequedad
tanta sequedad abajo como arriba
donde todo su agua se seca en hielo.

Los cosmonautas pasan
ven refulgurar una luz azul
que reverbera hasta el cielo
y dicen "la Tierra es azul"
mientras el glaciar guarda en su interior 
el aire que alguna vez respiraron
dinosaurios y helechos milenarios
y guarda el calor tan bien guardado
congelado 
congelado el calor hasta volverlo
alma de glaciar cuyo fuego nadie sospecha
a lo lejos el volcán va a buscar muy adentro
bombea con toda su fuerza
y queda exhausto durante años
se congela se duerme se deprime
desaparece de la memoria de los hombres
luego desaparecen los hombres
el viento suaviza todo hasta hacerlo perfecto
la Tierra ya no será más la Tierra
ahora será una esfera tan perfecta
que todo resbalará sobre ella.

El glaciar sigue su porfía de memoria
por siempre la memoria
cada instante de la historia es una burbuja microscópica
guardada con celo de glaciar
en esa paciencia tan abismal
que desespera al volcán
            admira al viento
                paraliza al árbol
                    encandila al cosmonauta
                          inspira al pájaro...
Ese es el glaciar:
la memoria por sobre todo
"Algún día todo será recordado tan nítidamente
tan transparentemente incoloro
que no será nada más necesario"

El glaciar sabe y lo resabe
cada resabio es un todo
que desaparece y se va llevando todo
el glaciar conoce su trabajo 
arrasa con todo cuando pasa
lo guarda para más adelante
cuando nadie se oponga
y la eternidad sea toda en su memoria.

Citation

"Nous perdons la vie avec joie, pourvu qu'on n'en parle point."

I. Ducasse


jueves, 5 de mayo de 2016

Todo tiene un final

todo tiene un final
corrígeme

todo lo que es, pero alguna vez no fue
tiene un final

lo que es pero siempre ha sido
no puede acabar
he ahí la eternidad

la ilógica eternidad
finalmente nos dice
que no existe la asimetría
y que por ello
sólo es eterno
aquello que siempre ha existido

qué diría un físico de todo esto?
bueno, depende

está ese físico imaginario
durmiendo bajo una manta de perro?

anda, ve y despiértalo

dice que no
que no
que no
que no sabe...
que por qué lo despiertan

qué diría un poeta de todo esto?
bueno, también depende

está ese poeta arriba de la ola
redonda como los miles de ojos
que lo observan?

entonces, ve y pregúntale
al poeta

el poeta dice
"lo que es y lo que no es son lo mismo"

el hablante lírico se cansa
no más preguntas su señoría
baja el telón
se esperan algunos segundos
no hay más aplausos
el maquillaje es limpiado frente a un espejo
los anónimos espectadores beben vino
salen todos a la calle y ahí se encuentran

están todos perdidos como siempre
preguntándose
a qué bar vamos ahora



martes, 5 de abril de 2016

3 momentos de un día.

He viajado durante meses. La recolta es lo que es, ni pequeña ni grande, pues incluso si sólo hubiera vuelto con una pequeña semilla, quién sabe cuánto pudiera crecer ésta? Si cayera en terreno fértil podría convertirse en un árbol grande, o simplemente en maleza. No tendré quizás los años para ver crecer un árbol. Mi ignorancia será compartida por quienes vean el árbol y se digan ¿Cómo pudo llegar este árbol a crecer en este lugar? En mis pantalones se enredaron espinas esféricas, como si yo fuera un oso o un conejo. No me bañé en semanas y volví con ellas hasta aquí, los barrios de mis antepasados. La tierra sigue siendo fértil por estos lados y creo ver a ya unos días de haber desembarcado malas hierbas que crecen e invaden el patio de mi abuela. Escucho decir que si haces las cosas en armonía con el Universo nadie te puede detener, ni aún la muerte. Hoy no sé qué es el Universo, ni que significa armonía. No seré yo quien decida si debí haber tomado un baño purificador antes de entrar en el hermoso jardín de flores. Nadie lo decidirá. Nadie sabrá qué pasó. El conocimiento crece día a día y alimenta macabramente la ambición del misterio. Nuestro eterno enemigo ahora lo recordamos como el niño con el que a veces peleábamos en el patio del colegio... Un amigo, a estas alturas.

Luz seráfica aparece en el horizonte. No sé si es luz, no sé si es música. A ratos pareciera que quien lleva el ritmo del cielo se hubiera perdido definitivamente. Cada spot de oscuridad es un abismo donde mueren miles de pájaros y humanos soñadores. Nuestra atención se pierde y descubre lo que creemos imposible. Según algunos expertos cuánticos lo que no es pero puede ser se va a otro universo que nace a cada instante. Según lo que yo creo y siento, el mundo desapareció hace milenios y aún no lo sabemos. Aún discutimos sobre lo uno y lo otro y en nuestra ignorancia quienes mejor creen entender este enorme supuesto se van deformando: a fuerza de acomodar su mente y cuerpo a la jalea se van haciendo jalea. Ni hablar de quienes se sienten afuera y se angustian. Quisieran estar adentro... pero adentro de qué? Acá no hay afuera ni adentro. Estamos en un Universo no-orientable. Sin ir más lejos, no hay Universo, no hay nada. Lo dijeron miles de años antes y quizás fue ese día triste y memorable en el que desapareció la Tierra, pero no quiero citar a nadie: hoy estoy completamente solo, infinitamente adentro  y afuera de todo, sumergido en lo externo de todas las existencias.

Un tren pasa por Lautaro. Llevo años escuchando ese hermoso sonido de fierros. La sirena lenta como el silbido de un dragón me devuelve a algo que podríamos llamar la Tierra. Luego despierto de mi ensueño y estoy nuevamente en un recodo de mi mente. El tren se ha desvanecido: quedó vibrando en el aire como un hilo: una serpiente fina y casi transparente que se pierde en la iridiscencia... el último amarre.



martes, 15 de diciembre de 2015

Nada que decir
         adormecido por el calor de la ciudad
                espero que pase la resaca
                         con paciencia de caballo
                                para volver a tener la fuerza
                                      y mojar mis labios en chela fresca
                                transformar el agua en saliva seca
                          y perder poco a poco la cabeza
               volviendo al vacío de la noche 
          que me llena el alma de humo
     hasta que algún día pegajoso
despertar sea mi sueño.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

en tiempos de paz
la buena gente juega y piensa
la violencia resta bostezos al pueblo
y las canciones son de juerga

en tiempos de paz
el amor y el trabajo van de la mano
como las mañanas y los pájaros
y las migas de pan en el patio

en tiempo de paz 
la guerra es una triste canción
de recuerdos ya difusos
el hombre es más seguro
la mujer más fuerte

en tiempos de paz
la gente es más feliz
y se vuelve asidua a sí misma
se glorifican las glorias pasadas
y las derrotas toman tintes heroicos

lo ajeno se hace extraño
innecesario lo lejano
el tiempo vuelve todo perfecto
y nada quisiéramos aprender
que no hayamos nosotros mismos inventado

en tiempos de paz
la gente se encierra sobre sí misma
y olvidan que la tierra no les pertenece
presienten que hay otros más allá
pero quizás eso poco a poco
les molesta

en tiempos de paz
se prepara la próxima guerra



martes, 24 de noviembre de 2015

El aburrimiento es máximo a estas horas del día. Si me quedo en el trabajo es simplemente pensando en aquellas medias horas que tarde o temprano dedicaré a dar curso a mi próximo seminario. El resto del tiempo estoy errante, esclavo de la apariencia, pero tan sólo de eso, me doy la oportunidad de vagar por territorios que me evadan del incierto y a veces encantador infierno en el que paso mis días. Ya no vale la pena compartir con nadie estos escritos que carecen de la espontaneidad o el ímpetu de algunas cosas que han salido de mi espíritu. No obstante, escribir me hace bien, y cada vez que luego de algún titubeo, ida y vuelta o incluso sensación de fracaso obtengo aunque sea algún mínimo resultado me siento liberado de la rutina y el ridículo modo de vida que nos impone la sociedad solapadamente mas bajo el yugo de nuestras propias decisiones.
Podría decirse que se acabaron los momentos de inspiración fortuita, de emoción verbal, de descubrimiento acabado. Ahora son tiempos de espera continua, de englobamiento de ideas de huida, de mantención de lo sobreviviente. Ha sobrevivido mi lengua, ha sobrevivido mi espíritu. Eso es lo único que mantengo vivo al escribir a la nada y sobre nada. Si tan sólo fuera capaz de aceptar dicho destino y sumergirme en el barro de lo informe y del sin sentido, quizás acaso tendría algo que decir al mundo y que éste sintiera que se rescata del mismo tedio que me invade. Pero no. No hay nada de eso, sino una falta de reconocimiento de la materia prima que me construye y que no será cambiada por otra al menos que me alimente durante mucho tiempo de algo distinto. Somos lo que comemos, pues bien, yo como la rutina de una sociedad que no merece ni el castigo ni el elogio, una sociedad que eligió seguir un rumbo trazado por tecnócratas que protegen su obra desde las sombras como alquimistas modernos sobreviviendo simultáneamente a su secreto. Se muestran solapadamente para sobrevivir, pero al mostrarse no tienen más opción que esconder aquello que dicen. Qué contradicción vital ahora veo. Somos obra de demiurgos de cara descubierta pero de hipocresía evidente pero subjetiva y no susceptible de castigo. Cuánto refleja esta metáfora de la sociedad mis propios escritos que quisieran ver la luz escondiendo la precariedad subyacente. La honestidad es un valor que cultivo, pero la desnudez es una condición que me aterra, he ahí mi límite autoimpuesto. Cada vez veo más claro hasta qué punto somos responsables de nuestro destino. Se necesita un grado no determinado (o al menos no conocido por mí) de pureza en todo acto original y en todo conocimiento develado, pero ¿cuán lejos puede llegar la pureza cuando en el desvelo no se descubre nada más que una mueca? Esta contradicción está en la base del conocimiento limitado. La libertad debería ser el paso siguiente, el paso más difícil obviamente, ir más allá de uno mismo. Un cierto grado de inteligencia, de astucia te puede llevar a liberarte del yugo de tus pares. Soy libre de mis pares y en esta libertad veo la más hermosa posibilidad, la de la amistad. En vano me consolaría de algo íntimo saberme libre de dar explicaciones o desconocer el miedo a la sobrevivencia o la aceptación de la sumisión que muchos de mis hermanos sufren. Hoy en día de quién debo saber liberarme no es otro que yo mismo.

martes, 17 de noviembre de 2015

Este juego es así (todo así). No hay que pensar sino actuar. Los sentimientos son vagos. Andan errando por ahí y es baladí intentar aprehenderlos. Entonces respiras y sales de todo esto ignorando las perturbaciones externas como si ellas fueran los insultos de un vagabundo que jura en nombre de un Dios que no te compete.

Entonces sales y una vez afuera lo primero que haces es respirar profundamente. En el cielo y la tierra no habrán signos de nada. Te podrías arrodillar como Robinson Crusoe al tocar tierra. Podrás levantar la arena y dejarla caer grano a grano con las manos en alto, como si la arena fuera agua y tú fueras un bebé que es visitado por una paloma blanca.

Cualquier símbolo que quieras encontrar será encontrado limpiamente.

Pero cuando descubras eso, estarás solo nuevamente. Solo quizás como nunca lo habías estado. Pero la soledad te será dada como un regalo que nunca pediste y del que te vuelves un esclavo dócil. Porque de esto se trata todo esto: de libertad y de encierro y de cómo uno se transforma en otro en el tiempo. La libertad tiene su precio que como cualquier ser medianamente razonable sabes si quieres o no pagar. En todas sus formas y detalles la decisión es respetable, siempre y cuando sea una decisión. Si decides ser un cobarde ten al menos la valentía de saber cuán cobarde eres. Porque de todas los caminos que se precien de tal, el único que no te llevará a ninguna parte salvo a una muerte lenta será la mentira.

Hay infinitas maneras de mentirse a sí mismo, pero para mí la peor, es la de mentirse a sí mismo mirando el rostro de los demás para ver si te creen. En última instancia la mentira no me molesta, y yo seré a veces de quienes te inviten a creer las tuyas (paso una buena parte del tiempo indiferente a luchar con otros, pues mis propias luchas me extenúan lo suficiente como para apreciar el descanso y el silencio); pero de vez en cuando, cuando tenga algo más que harina demasiado refinada en el estómago, esto es, cuando mi sangre hierva de virus gemando luego de milenios de cristalización, entonces, ahí, mis ojos brillarán como rayos y mi rostro será nada más que una mueca deforme de sarcasmo hiriente por el solo hecho de reír y leer tu mente y de que leas mi mente sabiendo que ambos sabemos que la mentira hiede. Huirás de mí como huyes de tus mentiras. Yo desapareceré fácilmente, pero tus mentiras persistirán.

No sé mucho acerca de nada. Pero lo que sí sé es que hay otro mundo más allá de tus narices o las mías. Iré a buscarlo, pero una vez allá ya no podré decir fácilmente lo que he encontrado. Estaré a algunos años luz, acá al lado, bajo un árbol que baña sus raíces en agua de vertiente. Acá al lado, pero no podré ya hablar directamente, quizás eso lo habré olvidado, quizás simplemente me quedarán sesos para historias sin aparente sentido y no para consejos. Sólo el amor puede romper tu corazón (justo en este preciso momento lo dice Neil). ¿Es por eso que instintivamente huimos y nos amarramos a lo que no amamos?

Se puede sobrevivir; y sobrevivir se parece mucho a vivir, pero en realidad creo que el mundo no está para sobrevivientes "por elección", porque sobrevivir es finalmente mantener el statu-quo, es rendirse, es renunciar a descubrir y es morir lentamente.

Hay algo más allá. Pero nunca lo descubriremos si no salimos de nosotros mismos ni de lo que se supone que nos muestran que es deseable para todos nosotros.







lunes, 2 de noviembre de 2015

Schizophrenia

La más grande sequía recordada está a punto de aburrirse de seguir batiendo el récord
Los ambulantes globos de la alegría piensan reunirse luego de siglos de caos molecular
El exacto aparato reproductor de verdades ha sido manipulado por robots de mente aleatoria
Y las catástrofes han sido programadas por Dios para sucederse sólo en caso de decadencia
El orden del Universo será violado por segunda vez (de acuerdo a nuestros registros)
La contradicción verá la luz durante un instante que será suficiente para que todo sea posible

Mientras en este presente de siglos
un poeta
dedicará el más hermoso verso
a un charco en el que un niño
abandona un barco frágil como mariposa

el claroscuro de un atardecer 
será aún confundido con un amanecer
las tinieblas se refugiarán
en las fauces de nuestros temores

los niños no entenderán el mundo
y nosotros seremos incapaces de explicar
sin que eso sea llamado "no entender"

Sería vano preguntarse qué hago yo porque yo no soy más que cualquier otro. En el intento más vano estará quizás el error que inspire algo nuevo. Me pregunto entonces, qué hago yo en este entonces? De miles de personas que han desfilado a vista mía, el movimiento me ha algo mareado. Pero las historias son más reales y ordenadas. En ellas hay una perspectiva que nos otorga algo más que un nuevo punto de vista. Nos otorga un temor, una certeza, una posibilidad infinita. No hay tiempo en el mundo de hoy para descubrir a la gente tal cual quisiéramos, y cuando estamos cerca la distancia es tan ridículamente inhibida que perdemos la capacidad de estar con nosotros mismos, nos perdemos, y aunque en esa pérdida puede haber algo hermoso, profundo, o extático; no hay nada necesariamente claro. Nos perdemos, nos perdemos: nos perdemos en la soledad, nos perdemos entre la gente. Es ahí cuando aparece el imaginario que en mis tiempos (si tú lector vienes hasta aquí luego de siglos de avance) lo constituyen las películas y los libros. Hay otros medios, pero para mí esos son los más importantes. Los creadores de realidad que nos permiten ver dónde va a parar el éxito, la vanidad o también, el fracaso y la humildad. No hay mal que dure cien años, pero tampoco hay héroe que dure cien años. Por mucho que admires la vida de alguien, al polvo fue reducido y su sacrificio no necesariamente será recordado o respetado en su justa medida. Con todo, no es fácil extraer una verdad eterna o absoluta de las historias repartidas en el saber oral o material. Pero quisiera volver al punto inicial. Yo soy un personaje, simplemente un personaje. Es ahí donde radica mi verdad. Fui escrito desde el comienzo al final y mi vida es ordenada simplemente por ser tener principio y final. Sólo basta con esto para que yo pueda opinar.

Mi opinión es clara
lo he repetido muchas veces
mi opinión es simplemente
una imagen de un niño
riendo frenéticamente
o de un hombre escondido
detrás de un árbol
en los bajos de un río tranquilo
viendo pasar una mujer
con telas que dejan ver su cuerpo
se ve, se va, se vio
mientras el hombre
dejó de ser para siempre
lo que era

Historia de dicho hombre

Se puso a escribir y a vivir de un modo distinto
Experimentar era lo último que quedaba
El presente jugueteaba en sus herramientas
Tantos años acumuladas
Y vivía atrasado unos instantes
Tratando de entender lo que acababa de hacer
Si descubrió mucho o poco
No es lo más importante
Lo realmente importante de saber
Es cuánto hubiera muerto
Si hubiera querido hacer
Todo de otro modo
Como el común de los mortales
Simplemente como el común de los mortales
Cuánto hubiera muerto si hubiera
Vivido como el común de los mortales
Si existe tal cosa.



miércoles, 28 de octubre de 2015

han pasado años

han pasado años
vanos - estragos - trastos
han pasado
años vanos

la muerte fuma un cigarro

yo elijo ciudades
valles cascadas quebradas
callejones bares
olvidadas plazas

la vida se entrega
a otra forma de ella misma

yo busco
héroes de atentados
huidas memorables
frases en piedra
la naturaleza

el tiempo descorre un velo macabro
en la penible lógica humana

yo cierro los ojos
y por fin no veo ya más nada

Posibles nombres de bandas

El rincón del amor.
Los transe-hundidos.
Los Todopoderosos.
Glock.
Prozack & Co. 
Del colegio a la calle.
Terremoto espiritual.
Los cansados de la vida.
Los + aburridos.
Wua-wuá.
Sonidos precarios.
Sonidos crudos.
Un grupo cualquiera (UGC).
Los irrelevantes.
Bota.
Sol y Tario.
Yacumama.
Con esa boquita dice mamá.
Pobre ave.
Hijos de la Tierra.
Teoría de Bandas.
Los cíclopes sin ojos.
Nictálope.







Una frase para el bronce de lata.

Escribir una autobiografía a los 30 años es como vestirse de prisionero antes de que llegue la policía.




Es natural

Todos necesitamos un poco de paz para poder rompernos la cabeza.



lunes, 24 de agosto de 2015

El sacrificio

Bastaría un suspiro para llenar un libro
un ojo herido por los rayos de una demasiada despierta ciudad
pero ya nadie quiere llenarse de la nada
ni siquiera yo
entonces iremos a buscar plumavit
fotos de familias difuminadas por combustión interna
actas, folios, disquettes, carpetas Rhein dobladas por la humedad
y calesitas con música demente
de fondo el glissando de Shepard
y en imágenes castigadoras a tal pereza humana:
"el Cotidiano"
pequeño hombre hormiga eterna que somos

para qué más buscar otras metáforas

si un suspiro no basta
habrá de bastar siglos de trabajo
hasta llegar a inauditas variedades de plástico
y conversaciones que martillan toda esperanza
para clavarnos en el fondo del alma, el apocalipsis

si una hermosa palabra no basta
tres notas de Coltrane
una mirada una reverberación
unos senos rozando casualmente
entonces habrá de bastar la soledad
la sordera el asco o lo peor
la derecha chilena la hipocresía
y un ruido de fondo
semejante a la farándula

si no basta una caravela
con sus luces con sus sombras
habremos de poner
los putrefactos zombies de los medios

en un mundo soñado pondremos
un mundo visto ya mil veces

y el sacrificio será perfecto



viernes, 10 de julio de 2015

En esta hoja blanca

Acá hubo un texto pensado. Blanca e inmaculada parece la hoja; pero la sangre de las batallas, las lágrimas de la victoria, la impotencia de la injusticia, deberían poder imaginarse, si no verse. Acá. En un segundo ante la muerte se escribió en esta página en blanco un cuento que si bien no recuerdo, fue para alguien la consecución de un estilo ("El milagro secreto", Borges). Acá, en este libro de visitas esparcido por toda la tierra, la gente rindió homenajes a aquella película "Duna" de Jodorowsky, que cambió el mundo, produciendo la mutación cultural que nos alejó del materialismo definitivamente. Desde ese entonces la humanidad recobró el camino perdido en la época de las cavernas, cuando descubrimos que podíamos hablar sin pronunciar palabra y poseer la belleza de la Naturaleza mediante la conciencia. Pues bien, es acá donde se ha volcado el agradecimiento de los humanos, muchas veces emotivo, de habernos salvado por medio de la imagen y el sonido de la destrucción que muchos presentimos ("Don't you wonder sometimes 'Bout sound and vision?").
Parece mentira, pero gracias a esta hoja en blanco, una persona se sintió salvada muchas veces de la incomprensión mutua entre ella y la calle. En momentos de éxtasis, cuando se crearon bandas imaginarias y proyectos de viajes sin retorno. Cada frase fue inolvidable en el calor del vino y fue con ese mismo vino que se escribió la prosa y la poesía que evitó el mortal aburrimiento, esa falta de horror que es más terrible que el horror mismo.
En esta gaceta nuestros intelectuales defendieron hábilmente la Revolución Chilena comenzada por Allende. Con la dignidad de sus palabras crecimos todos, y más fuerte nos hacíamos con cada inútil refutación desde la vil maquinaria capitalista. En estas hojas se publicó por primera vez el llamado a Plebiscito que sólo por horas se anticipó ese 11 de Septiembre al ataque letal del fascismo.
Sin la magnificencia de aquellas gestas y su triunfal recuerdo, es menester decir que hemos descubierto también en esta alba hoja los innumerables textos del primer poetastro salido del anonimato y llevado al alma popular. Los miles de guiones de películas, de piezas de teatro y de acordes de guitarras destempladas se vieron nacer a sí mismos, absortos, en estas páginas blancas.
Muchos fueron salvados, muchos serán eternamente recordados gracias a esas hojas de la historia, gracias al invisible y artesano trabajo archivado en este largo pliego.
Sean estas palabras uno más de los instantes en que compartimos el recuerdo y matamos al olvido de lo que pasó más allá de lo que vemos.



jueves, 18 de junio de 2015

Acerca del comienzo del viaje.

Este viaje empezó el día en que ya no estaba presente. No se puede decir con exactitud en qué momento eso ocurrió. Lo más probable es que una primera vez se haya ausentado un segundo, días después unos minutos.... semanas después todo una tarde, etc.
Un día ya no estaba, simplemente no estaba. Como un elástico capaz de estirarse miles de kilómetros, a veces creía volver atraído por el gusto estimulante de la vida en el punto donde, en efecto, vivía. Cuando sentía que volvía por un segundo respiraba tranquilo: "acá echaré raíces eternamente, este es mi sol, mi suelo, y mi aire" se decía, en esos momentos cada vez más escasos de retorno al terruño. Pero el elástico ya había sido anclado en un lugar que por lo desconocido deberíamos llamar "el infinito", y con cada vez más fuerza y por tiempos más prolongados lo devolvía perdiendo gravidez, levitando y dando la impresión de prescindibilidad de quien en realidad no está. Quién crea que es fácil no estar, debería convencerse de lo contrario con este viajero, pues fue realmente para él muy duro. Sobretodo el proceso de irse, en el que ocurrían malentendidos de quienes exigían o simplemente no podían en duda su presencia. Al interpelarlo él quisiera haber podido contestar, pero sus palabras eran vacías para los que sí pertenecían, y cada vez más, al lugar del que él se despedía. La decepción de su entorno era evidente. Pero por respeto, por condescendencia, o por flojera, todos preferían omitir lo evidente: el hecho de que él ya no estaba. El hacía intentos, la mayoría de las veces ingenuos, de volver. Trataba de convencer a los demás recordando cosas importantes para ellos y ofreciendo regalos, sonrisas e invitaciones para compartir. En ocasiones repetía (quizá obsesivamente) la dirección de su casa, como para convencer hasta al más escéptico de su presencia. Decía como un discreto declamador "Vivo en Gabriel Mistral 567 depto 301 Bloc E". Pero todos sabían que una calle con tal nombre podía existir en todo Chile, y al final dicha torpeza le valía la sentencia final de "ausente". Pasaban los días, los meses, y sus momentos en la tierra que pisaba se hacían cada vez más escasos. A veces al intentar volver lograba convencer a algún que otro desdichado que "no se había ido", que creyendo inicialmente en la ficticia presencia, terminaba por sentirse inevitablemente engañado. 
Cuento corto: Un día despertó y ya no estaba en la vieja casa casi abandonada de Quinta Normal. Para algunos, el viaje había empezado. Lo cierto es que comenzó mucho antes. Quizás la vuelta sería también antes de que alguien lo viera de nuevo deambulando por las mismas calles. 


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Sin censura

Tu vida.


Acerca de este diario

Algunas de las páginas de este diario (notablemente las primeras) fueron arrancadas. Suponemos que algo más vergonzoso que la identidad del autor tuvo que haber sido deliberadamente ocultado. La posibilidad de que esto no tenga importancia es descartada de plano para evitar el inflexivo susurro que puede desestabilizar toda la obra, o aún el mundo.



viernes, 5 de junio de 2015

Depuis la grotte

Je vais vous parler un peu de moi et d'où je viens. L'invraisemblance de mon récit va m'acquitter du méprisable délit de dévoiler d'anciens secrets.
J'habite dans les cavernes qui sont sous terre. Pour y arriver il faut descendre quelques mètres sous le niveau de la mer où se trouvent les vielles entrées, aujourd'hui bloquées à cause de la montée du niveau de la mer depuis le début de l'Holocène. Notre culture et mode de vie n'a guère changée depuis. Sans que les gens de la ville qui se trouve sur nous s'en soient aperçus, nous sommes remontés sur terre pendant des millénaires déguisés en villageois ordinaires pour connaitre mieux les moeurs et les avancées de votre civilisation. C'est un spectacle qui frappe. Voir celle quantité de personnes vivre ensemble dans un espace qui à une autre époque ne semblait pas habitable par plus de quelques tribus. A propos de cela je me souviens du dernier acte barbare que nous avons commis avant de commencer à écrire une histoire unique.
Il y a 30000 ans, nous venions de nous installer définitivement ici après avoir erré pendant une longue période. Sans trop savoir pourquoi, nous fîmes une guerre à une tribu qui arrivant de la mer voulait s'installer dans notre territoire. Ils voulaient partager pacifiquement notre territoire formé d'agrestes calanques en vain. Il voulaient nous apprendre leurs découvertes et ingénieuses inventions en vain. Nous avons préféré faire la guerre et les tuer tous. Nous les avons trahis après avoir gagné leur confiance pour réussir une extermination. Telle était la peur que nous avions de l'inconnu. Je me souviens de cette triste journée où nous regardions les corps morts des visiteurs et leurs bateaux qui flottaient sur la mer comme les orphelins qui demeurent dans les rues de vos villes. Nous regardions l'horizon lointain, les bateaux dont nous ne savions pas nous servir et finalement les corps morts sur les dures roches calcaires. Je crois que ce jour-là nous apprîmes à jamais une nouvelle type de douleur: le regret d'avoir cédé aux passions absurdes et destructrices. Après tout, nous ne connaissions pas ces morts qui demeuraient sous nos pieds. Pour la première fois nous nous demandions que ce serait-il passé si nous avions réagi autrement. En silence, nous voyons dans la mer impassible et indifférente un signe que cette question allait rester à jamais sans réponse. Nous brûlâmes les bateaux pour éliminer cette inconfortable sensation de culpabilité et nous n'en avons plus jamais parlé.
Plusieurs siècles se sont écoulés avant que les choses ne changent. Nous vivions en harmonie avec la mer, dont nous prenions des poissons et des fruits de mer grâce à des techniques assez primitives mais pourtant efficaces. Les femmes récoltaient des fruits et légumes qui poussaient naturellement aux alentours et parfois nous chassions des animaux qui abondaient avant de la prolifération des humains. Les nuits nous nous retrouvions dans le village fait de tantes disposées entre deux calanques pour nous protéger du puissant vent qui soufflait parfois pendant des semaines.
Bientôt la stabilité de notre vie rendait presque inutiles les mots quand il s'agissait de communiquer sur le quotidien. Cependant, il nous a fallu des siècles pour arriver à communiquer sans parler. Il y a avait des nuits où j'arrivait près du feu après une journée exténuante simplement pour deviner les petits détailles des journées des autres: un poisson jamais vu ou un accident pendant la chasse au bison. J'ignore si j'étais le seul à pouvoir lire la pensé des autres mais il est certain qu'il est devenu habituel ne parler que pour les choses que l'on ne pouvait deviner. Cette habitude s'est imposée lentement et inévitablement. Les mots sont devenus des objets à garder jalousement dans les insondables chemins du cerveau. Nous avions tous l'impression que rien ne se perdait en laissant l'évidence à l'intuition. Sans nous rendre trop compte comment, nous réprimions les expressions verbales comme si parler était un manque de civilité. Des générations en générations nous avons réussi a presque tout dire sans ouvrir la bouche. Les yeux sont devenus le véhicule de la communication et nous avons appris qu'en regardant suffisamment bien on pouvait même savoir des choses sur le passé et le présent des personnes. Ce dernier était réservé pour les contacts intimes et plus profonds, et regarder au delà de ce que chacun voulait transmettre était un manque d'éducation. Nous avons gardé toujours l'habitude de nous rassembler pendant quelques heures à la fin de la journée et les plus vieux nous sentions parfois dépassés quand nous regardions les plus jeunes qui faisaient taire des enfants avec un regard discret et traversant comme en disant "regarde mon enfant, tout cela dont tu parles est déjà connu par nous tous, tout ce que nous pensons tu peux le savoir si tu regardes comme il le faut". Le temps passait et nous commencions à oublier déjà les petites rigolades qui rendaient la vie légère et éternelle malgré sa superficialité. Quand les premiers enfants qui ne parlaient pas du tout sont nés, j'ai senti une piqûre dans mon coeur. Nous étions entrés dans l'époque la plus profonde... mais souvent la profondeur est obscure.
Tous les matins quand la lumière blanche se reflétait dans les roches et montrait les yeux des gens, devenus si profonds et expressifs, je voyait à quel point nous avions été frappés pour cette ouverture vers un autre monde. Il est certain que ce monde-là restait toujours aussi lointain mais toutefois nous avions ouvert une fenêtre que personne n'avait approchée jusque là. A chaque fois que je regardais le couché du soleil j'avait une nostalgie immense des anciens temps où au rythmes des chants et, souvent pour cacher la fatigue du travail de la journée, nous nous rendions aux danses jusqu'au lendemain. Je pensais aux temps où nous étions des barbares qui encore profitaient du gout du rire même des choses les plus bêtes, de répéter les mêmes histoires mille et une fois, peut-être avec des petites différences qui les rendaient dignes d'être encore écoutées. Bien sûr, je ne disait rien de tout cela. J'avais été un des premiers à jouer aux "devinettes" et il était indigne de contester une évolution qui s'était déroulée si naturellement. Je gardais pour moi cette petite nostalgie des temps passés et parfois je rêvais de l'arrivée d'étrangers moins développées que nous avec qui nous pourrions retrouver le gout des anciens temps. Pourtant les choses se sont déroulées dans le sens contraire quand on a découvert la grotte.
Il s'est passé quelques années depuis le moment où le dernier mot avait été prononcé. Pour ceux qui avaient vécu tout le processus ça a été une espèce de signe. Nous considérions qu'une fois dépassée la barrière des choses concrètes il y a des portes qui commencent à s'ouvrir. La grotte à été trouvée par un enfant qui s'est perdu dans les terres du sud du coté de la mer. Nous n'arrivions pas à le trouver et le visage désespéré de toute la tribu commençait à nuire à la clarté des regards. Un voile gris teignait nos yeux. A certains moments la poitrine de ses plus proches parents semblait sur le point d'éclater, mais nul son ne sortait de leurs bouches. Les larmes tombaient sur les visages sans que les gens arrivent à vraiment pleurer. Nous avons passé deux journées à le chercher jusqu'au moment où nous nous sommes rendus compte que dans le flanc d'une calanque il y avait des arbres penchés en cercle cachant un trou où le regard se perdaient dans l'obscurité. Quand nous sommes arrivés à couper les arbres nous avons trouvé l'enfant qui nous regardait d'un air étonné comme si c'était la première fois qu'il nous voyait. Depuis cette rencontre nous avions pleins de question à poser à ce petit mais nul information n'est apparue à travers ces yeux. Les plus doués dans l'art de la télépathie ont essayé d'extraire de l'information pour anodine qu'elle soit mais il se sont confrontés à des yeux vidés d'histoire. Notre surprise fut immense. D'un seul coup un enfant remettait en question notre parcours vers le silence au profit d'une forme de communication supérieur. Nous avons de suite compris qu'il y avait un mystère profond dans la grotte. Nous avons suivi notre destin avec résignation, même si nous n'étions pas sûrs de trouver quelque chose forcement plaisante. Mais nous soupçonnions que là en bas, dans les profondeurs de la terre était la réponse au grand silence qui nous avons pris comme philosophie de vie.
Nous avons commencé à fréquenter la grotte la nuit. La journée nous continuions avec nos occupations normales pour nous plonger plus tard au mystère demeurant parmi les stalactites et les stalagmites. Nous avons connu le silence le plus ineffable et l'ombre la plus profonde. Au fils des années nous avons compris que dans le silence résidait le secret qui nous permettait communiquer sans mots. Il n'a pas fallu beaucoup plus de générations pour passer des journées entières à l'intérieur de la grotte. Au début on prévoyait des provisions pour quelques jours mais nous avons appris à manger des animaux qui habitaient dans les endroits les moins profonds de la grotte. A chaque fois que nous devions ressortir à la surface nous étions de plus en plus troublés à cause du bruit et de la lumière. Finalement au bout de quelques années nous ne sommes plus du tout sortis. Peu à peu le miracle s'est montré devant nos yeux: au fur et à mesure que nous diminuions l'intensité de la lumière, les visages et les figures ne disparaissent point. Sans voir avec les yeux le monde autour de nous restait le même. A partir de là nous avons commencé à faire des dessins sur les murs dans la plus absolue obscurité. Quelques dessins suffisaient pour nous faire percevoir tous les spectacles qui se déroulaient à l'extérieur: des bisons mangeant de l'herbe regardés par des loups, des baleines qui s'approchaient de la côte, des orages, des sécheresses... Nous ne parlions pas, nous n'avions pas de lumières et malgré tout nous étions en permanence en contact avec la nature et nous mêmes. Il y avait un feu immense dans toute inaction et nous nous sommes y habitués au point de bouger le stricte nécessaire, qui n'était pas beaucoup puisque nos utilisions toutes nos énergies à nous figurer la réalité dans nos têtes. Nous étions devenus le miroir des choses réels, sans nous apercevoir que nous devenions des fantômes n'agissant plus sur le monde. Maintenant il est assez claire que pour comprendre vraiment les choses il faut s'éteindre au point de pouvoir faire parti du tout sans se matérialiser nul part. Toute action implique une intervention dont les conséquences sont imprévisibles et nous éloigne de la "prédiction", qui est finalement l'art que nous avions développé.
Nous avons perdu le sens du temps. Nous n'agissions plus. Nous étions au delà de l'espace-temps. Cette façon de mourir, et cette immortalité n'avait plus de signification pour nous, elle existait sans plus nous produire de sentiments. Nous avions disparu de la face de la terre pour nous fondre avec son coeur. Nous vibrions avec elle au prix de ne plus vibrer par nous mêmes. Les animaux dans les murs continuaient périodiquement leur danses de vie et d'énergie pendant que nous devenions des esprits.
Quand nous avons su que nos anciens territoires se repeuplaient , au début par quelques pêcheurs venus des terres lointaines d'outre mer, et puis par une quantité innombrable de peuples venus d'ici et là, nous avons réagi comme la première fois: une incompréhension et une peur immense nous a envahis. Pourtant il n'avait plus le choix de réclamer des droits sur la terre et, au fond de nous, il restait encore l'horrible impression des corps battus sous nos pieds. Nous avons ressenti le chaos... nous commencions alors à nous réveiller. Nous ne parlions pas mais nous commencions déjà à réécouter les hommes qui prenaient possession de la terre résolument, cette fallacieuse façon d'y habiter produisait en nous de la jalousie. L'irresponsabilité devenait désirable. Elle nous ramenait aux temps de notre jeuneuse, celle où nous courions libres dans les champs pendant la journée pour finir nos nuits entre joies festives et libations. Peu à peu nous sommes revenus vers la surface. La sortie de la grotte se trouvée bouchée par la mer qui était montée une centaine de mètres. Il n'a pas était difficile de trouver une autre sortie et une fois sur terre nous vîmes la transformation vertigineuse qui peut s'opérer quand on entreprend le chemin de l'action et non pas celui de la contemplation. Ainsi que voir comment le monde pour les nouveaux habitants était devenu un endroit imprévisible et parfois dangereux, la communication un idéal à chercher comme quelque chose de précieux et de perdu. Pendant des siècles nous arrivions à la surface en tant que marginaux, dans les différentes périodes de votre histoire. Il est assez facile de passer inaperçu quand on a rien à donner. Nos enfant ont appris les règles de jeu de cette autre civilisation. Pendant des siècles ils se sont sentis attirés par le mode de vie dynamique et vital de la surface; pendant des siècles ils ont écouté et appris la musique de gens simples, ceux qui chantent l'amour, l'amitié... Parfois juste par amusement, parfois uniquement pour le plaisir de chanter sans vraiment savoir pourquoi le faire. Ils n'avaient jamais connu tout cela, à différence de nous les plus vieux, ils sentaient découvrir une force inexistante auparavant. Ils se promènent pour les rues et les chemins avec leurs instruments et ils montrent aux terrains leur art comme s'ils l'avaient toujours fait cela. Ils font semblant de ne pas très bien parler les langues officielles pour mieux s'éloigner de la observation des personnes méfiantes, toujours dangereuses. Au fil des temps nous perdons inévitablement nos enfants qui parfois restent sur terre pour ne plus jamais revenir à la grotte. Ces derniers temps, déguisés en tziganes, les derniers des nous parcourent la ville sur la caverne en demandant de l'argent, en jouent de la musique joyeuse ou en vendant des fleurs. Parfois quelques villageois perçoivent dans leurs yeux expressives quelque chose d'extrêmement profond, alors les gens à nous en leur regardant de retour essayent de les faire connaitre une petite quelque chose sur nos secrets, mais ils y arrivent pas. Le sentiment de solitude et de perte fait de nous une espèce en extinction et l'envie de se fondre avec la nouvelle réalité est plus forte que je ne l'avais pensé. Pour moi n'était que de la mélancolie pour le temps passé, pour les autres est l'appel vital et peut-être aussi la certitude que il ne reste pas beaucoup de temps, et que la voie que nous avons essayé a échoué, le monde a commencé avec des bêtes et vous allaient le finir comme des bêtes. Comme j'ai toujours pensé, il est inutile se battre contre des forces dont on connait pas l'origine et qui se développent avec une logique que personne pourrait contester ni faire mieux. Cette fatalité nous poursuit jusqu'à la mort définitive, si jamais elle existe.
Me voici tout seul dans la grotte en train d'écrire, moi, le dernier à y rester. Il y a quelques jours j'ai communiqué en rêves le secret et les petits détailles de l'emplacement de la caverne à un plongeur de la région. J'ai laissé quelques endroits cachés à jamais par respect pour notre culture du silence et de l'ombre. J'ai laissé quelques endroits réservés à jamais au silence et à l'ombre, nos anciens compagnons.
Il faut que j'y aille, Cosquer va bientôt arriver.

lunes, 4 de mayo de 2015

Epistemologicamente hablando

Estoy hablando despacio para que no me escuche nadie
-nadie que no quiera escuchar-
hablo así rápido para que no se me escape la última idea
que me va quedando

Muchas han huído en busca de mejores destinos
pereciendo algunas por su pretendido designio
de vivir eternamente...

Todo se basa en un sueño casi incoloro
-monótono-
en el que el que sueña puede formalmente preguntarse
¿Pero yo otra vez soñando lo mismo?

Pasan muchas cosas sin interés
repentinamente se abren unas piernas
y aparece el Rojo
más carmesí que jamás vi
y ahí despierto,
quiero que decir que sigo durmiendo
pero despierto a otro sueño
("el sueño que sueña no soñar")

En  ese otro sueño
puedo caminar
con ese Rojo en la cabeza
pero -extrañamente- nadie se extraña
como si mi mirada estuviera vacía
sin rojos por atrás ni amarillos en la superficie

En ese otro sueño
-quién tenga otro más extraño
por favor venga a contármelo-
me arrastro en el mundo
de tierra arcillosa
con mi vientre que sangra
y contorsiones de gusano
que me permiten agregar línea tras línea
en un folio que me une a un rollo interno
de la Gran Impresora
(algunos lo llaman "Curriculum")

Pero así y todo,
la gente pasa tranquilamente por mi costado
diciéndome
"hola", y los más osados: "buenas tardes"...

"Algo huele como el azufre"
me dice mi estómago
(más sensible desde que decidí alimentarlo regularmente)

Y yo me pregunto sólo por jugar
si habré despertado
si estoy soñando
o simplemente
dicha pregunta -tan vieja-
no tiene sentido
(epistemologicamente hablando).




miércoles, 18 de marzo de 2015

en el mercado de tu alma

en el mercado de tu alma
existen piedras raras
recogidas por niños en el río
pasillos intrincados rebosan de puestitos
donde aguardan señoras que venden semillas
y todo lo que das y recibes
debe ser olvidado finalmente
así como se desolan por las noches las veredas
de los barrios comerciales
así como olvidas tu nombre a la entrada del cielo

en el mercado de tu alma
existen ofrendas onerosas a la poderosa Tierra
y los mendigos prodigan la evidente verdad:
que el dinero es fugitivo de los hombres
y es la metáfora de la realidad última
porque nada te pertenece salvo tus horas:
puedes abrazarte a un árbol
pero es inútil que trates de llevarlo
nada es tuyo más que tu tiempo y tus muertes
y es sólo eso lo que puedes prodigar
tus instantes interminables
de velada o evidente soledad
la eternidad de lo fugaz

puedes dejar caer regalos como hojas
y dar tu piel cobriza brillante
a la selva herida por los ríos
como lo hacían tus ancestros



jueves, 22 de enero de 2015

Mudo

hace más de un año que estoy mudo
debe haber sido la amargura de la gente
debe haber sido que conocí el delirio
que ahora no tengo nada que decir
mudo
mudo

me quedé mudo
quisiera repetirlo como un mandala
diez mil 873 y quinientas más veces
hasta quedar sin habla
provocar un apocalipsis
quemar Santiago con agua de la cordillera
que las mujeres se excitaran a un tiempo
y liberaran algo que nos reviviera

cualquier salida poética es simplemente una palabra
cualquier acto poético cae en el rango de lo marginal
y la felicidad está circunscrita a la soledad
pues nadie quiere escuchar lo que ya sabe
que no les gusta nada
ni sus ropas tímidamente con onda
ni sus bigotes alternativos
ni sus autos super caros
no aman más a sus autos
que lo que les duele el estar endeudados
no aman más su estupidez al reír
que lo que odian su inteligencia al comprar

y saber invertir y saber pagar
y aprovechar
y saber que van a morir
y que quizás ya lo están

pero la gran diferencia
es que no podrán fingir una vez muertos
que son felices

nunca he visto la selfie de un muerto

la felicidad no es una isla
la felicidad no es una estrella solitaria
la felicidad no son unas vacaciones publicadas on line
en tiempo real

la felicidad no es el amor puro hacia cualquier mierda
la felicidad de ser un idiota la puedes comprar
a cambio de tu tiempo sin pensar

yo me quedé mudo
no tengo remedio
estoy solo pues no quiero
ni puedo ni es sano
ser todo el tiempo un aguafiestas
más bien me callo
me mudo de barrio
me mudo de trabajo
me mudo de vida
me mudo de continente
y busco la pobreza antigua
y la tristeza pura
con su alegría hermosa
busco lo sobrenatural en la piel
y la pena de estar solo
sin querer negarlo
ser uno mismo simplemente
no vestirse ni creerse nada
no estar seguro de lo que se quiere
no caer en depresión
encerrado en apariencias

todo este país está fingiendo
qué pasa?
yo ya no puedo decir nada así
estoy contaminado
dejé de sentir amor
perdí la curiosidad
soy un amargo
y no sé si ya comienza
a ser evidente

quisiera revivir y volver a vivir
bajo los árboles de la tarde
en las plazas solitarias
donde me enamoré
de encantos que se esfumaron
quién se llevó eso
que era lo único que valía
kilos de smog
litros de cerveza
octales de completos
pascales de humo de marihuana
largas trazas de calzones
centímetros de uñas para la guitarra
dedos en carreteras
música gritada

dónde se fue todo eso?
dónde me fui yo
dónde me fui
que estoy mudo
dónde me recupero

han pasado muchas cosas siempre
yo no renuncio a nada
no lloro aún
no busco consuelo
quiero una respuesta neta
como la masa cruda del pan
así de consistente
amorfa
un futuro posible
como el dinero
pero no eso
algo más hermoso
más tierno



jueves, 8 de enero de 2015

en el dulce estrago de tu presencia
la mirada inquietante de miedo
se instala como un vago presentimiento
recuerdo de una tragedia aprendida
de memoria, luego olvidada
como la sabiduría

a las palabras se las lleva el viento
destino de todo incluso el recuerdo
creído invencible a escala eterna
lo alcanza apenas de abuelo a nieto
para perderse luego entre alaridos
sordos domesticados por la paciencia
rehuídos como todo lo que nos recuerda
la simpleza innegable de la muerte
atractora de miríadas de intuiciones
abstractas como las palabras
invencibles como el viento


El mundo no es de nadie, sino de todos.

domingo, 4 de enero de 2015

Círculo

Si estuviera en una isla desierta, para poblarla, imaginaría. 
A veces, mi mente es una isla desierta rodeada de un inmenso azul que me llena de melancolía. 
Esa melancolía está poblada de seres extraños a medias hechos, a medias imaginados, a medias recordados, y que nunca sabré si existen o son simplemente un retazo de mí mismo.

Si estuviera preso, imaginaría ser libre, e inventaría un mundo de seres que escapan de jaulas impuestas por ellos mismos, como sucede exactamente en el caso de los humanos. 
A veces me siento preso en una jaula impuesta por mí mismo. 
Y así me veo imaginando y creando afuera mío maneras de escapar y llegar a la libertad.

Y si fuera libre escribiría un canto anónimo que tendría en un futuro oprimido un destino mitológico. 
Pues bien, a veces, muy raramente, soy libre. 
Y mi libertad quisiera tener el destino de una historia grabada en una piedra que leerán futuros hombres perdidos como nosotros mismos lo estamos.




Déjenme lejos dar una vuelta
allá adonde comienza la revuelta
y déjenme solo seguir mi olfato
única guía de mis zapatos,
pues al pasar del tiempo
más fuerte es el viento
que me empuja suave
y mi mente fuerte evade
para que dentro mio abunde
lo que afuera se hunde:
las ganas sabias primitivas
de acabar con inventivas
vanas de naturaleza artificial
y dignas de una cultura glacial
capaz de arrimar al niño
a una muerte de armiño
ocupando sus rostros y dedos
como máquinas del miedo
creando creencias falsas
de un confort siempre en alza
donde todos marcharemos
drogados hasta el extremo
a una vida de grasa plana
sólo capaz de considerar sanas
las conductas iguales y siomes 
de autómatas y no hombres.

Si digo todo esto es porque siento
que muchos viven ese momento
de decir basta y elevarse.
Sin ánimo jamás de alinearse
pero con la valentía tierna
y en algún sentido eterna
de quien no puede temer nada
sino ser comido en la emboscada
y morir sin haber hecho algo
ante un destino tan aciago.

Siguen los asesinos de siempre
destruyendo la tierra y su estirpe
buscando otros planetas
donde implantar sus tretas
de tonto egoísmo y pequeñez
reflejada en sus limpísimas tez,
pues creen sin equivocarse
que deben siempre limpiarse,
cómo no debieran en efecto
si sus almas carecen de afecto
y ven en animales y plantas
un producto de materia blanda
que regurgitan en forma de dinero
pidiendo por ello aún más fuero
convenciendo al pueblo ya dominado
que siga callado y aplastado. 

El tiempo se hace muy escaso
absortos ante tan rápido ocaso
y como bien predijo el Jodo
no necesitamos ni poco ni todo
ni un pequeño cambio de conciencia 
sino una mutación mental de potencia
que muestre que la inteligencia es capaz
de destruir sin más esa minoría rapaz.




jueves, 18 de diciembre de 2014

Mate matutino

él despierta en un piso 21
yo bajo al suelo
continúo mi pasaje al mar
vagando una ciudad
(holograma silencioso
efecto de extrañeza)

que no eyectes tú mi ciudad
este ser oscuro
con voz de ángel castrado
y con ánimo destructivo 
vocación para la envidia
y una dulzura grave
que gana doncellas lácteas

detrás del alma
escondes escondo un gusano
acostumbrado a las caricias
de féminas y toros sucios
nada de nada en el regalo
estrubio de los cataclismos agonizantes

en su mente colonias estelares
espadas orgánicas
telepatía cuando menos
un futuro razonable

en mi mente alquitrán
pulmón crepuscular
labia crepitante del monstruo de grasa

aglutinados ambos
bajamos por Bilbao
a una velocidad relativa
de trillones de pieles de cebra
por hora
reptileando a paso de ruedas
pegoteados al pasto del juego infantil
y soñando fierros incrustados
en la carne del cielo

te vas por tu rumbo
ligero e insidioso
ganando enemigos
de la subnormalidad capitalina

me voy por una alcantarilla
desemboco en un hogar
bien constituído
de mentiras

añoraba ese encuentro
mi viejo amigo
escrito desde siempre
bajo la influencia de la desesperación



martes, 14 de octubre de 2014

sinopsis del final de un tipo normal omitiendo todos los detalles

un tipo normal
detrás de tanta alharaca había
un tipo normal
toda su sabiduría se lamentaba
y se inspiraba
con un par de letras de los redondos
su astucia matada por el indio
que al fin y al cabo era otro más
de los tipos normales
vas a verla una vez más esa trampa
bien fina la dejas
para que muera hasta la más pequeña
rata rata rata
tus ojos de águila brillan en la oscuridad
sólo si estás concentrado
entre tanto zombie te hubieras creído
un dios listo para el asesinato
pero no fue tan fácil
la llama de la juventud se extinguió
antes de que te vengaras
del mundo cruel
y ahora estás muerto
prendido a tu hada
que es una arpía bien hermosa
indiferente para la ciudad
cobarde cobarde
no dirás nunca "qué"
el arte de esconder es una madurez
de la burla burla
búrlate con un palo
antes de que aparezca la ley
y sus mentirosas razones
lanza un folletín
y cree que alguien te sigue
de cerca a lento paso
esquiva unas vallas
y cuando nadie lo imagine
salta por el puente
sin temor a las pestes
ahí está tu gloria
llena del ridículo explícito
como debe ser
algunas veces
algunas veces
ciertas veces

(historia pronta aparecer en su versión extensa)



miércoles, 8 de octubre de 2014

Lloraremos en el vientre de la ballena

el dinero se lo comió todo
quedan restos de lo englutido
confundidos todos los chilenos
sentimos que toda riqueza
se fue a la panza del sistema
y nos dejamos devorar
sin admitirlo...
pero en el camino a la guata
desearíamos que cayera un rayo
y limpiara los males de este mundo
con un cataclismo
que nos devuelva un poquito a la tierra
y un poquito la tierra
que alguna vez fue nuestra
y hoy quisiéramos que nunca
lo hubiera sido
entre pachanga y pachanga
caen de nuestros bolsillos
monedas, lágrimas de un fracaso





Vida

estuve de pie hasta el final
nadie me dijo de actuar
cuando vi que se esfumó
la sangre cuajó
el aire se humectó
alimenté artrópodos
mi alma comenzó a volar
me quedé solo

Gedankenexperiment

se hizo un experimento
con ciudadanos civilizados
varios hombres fueron camuflados
de tigres, rayas, amebas, plantas
pronto olvidaron que eran humanos
se escupieron, comieron, mordieron
hasta que se desgarraron los disfraces
y eran sólo humanos desnudos
matándose como en los buenos tiempos



viernes, 19 de septiembre de 2014

Nunca morir

Decir te quiero e irse. Reír con la boca llena al borde de un río. Cerrarle el ojo a una desconocida. Decir te quiero y quedarse. Irse muy lejos dónde nadie entiende de dónde vienes. Estar donde no sabes qué estás haciendo y extrañas un árbol. Ver crecer un árbol. Plantar un árbol. Mirar atentamente una semilla que brilla. Comerse un níspero exquisito a la sombra irrisoria del banano. Cortar una de esas láminas del banano y luego arrepentirse. Arrepentirse de todo por un instante. Irse en el tren del barrio de tu infancia hacia la ciudad. Y caer en un barrio en las afueras de la gran ciudad, donde se inspiraron tangos y la sangre de los inmigrantes pintaba cuchillos. No querer volver nunca a ningún lado. No ser de ningún lado, ni de un barrio, ni de una ciudad ni de una ideología, mucho menos de un país. No entender realmente a la gente, pero reír con ellos. Amar a tu mujer y pasar horas atrapado en sus brazos. Cansarse de comprar en tiendas, cansarse de comprar, cansarse de tirar algo a la basura. Pedir un banquito prestado a tu abuelo y arreglar tu bicicleta. Hacer clases de física y matemáticas a liceanos. Ver amanecer en la quinta región. Bailar toda la noche, follar entre las matas, cerca de una ramada. Escupir en una ballenera a la luz de la luna. Convertir árboles en dinosaurios con las luces que vienen de la carretera. Soñar. Caminar buscando algo bello y encontrar un basural. Querer siempre más. Sufrir por querer siempre más. Gozar de haber buscado más. Ser feliz de querer siempre más. Estar cansado de querer siempre más. Estar cansado de todo. Entender el problema de la figura-fondo. Estar allá ahora que estás acá. Estar acá cuando estás allá. No estar en ningún lado. Estar en todas partes. No tener amigos. No querer amigos. Extrañar a tus amigos. Recuperar a tus amigos. Hacer todo lo que has hecho varias veces. No querer hacer más lo que has hecho. Querer empezar de nuevo. Hacer lo mismo que has hecho otra vez más. Estar conforme con lo que eres. Querer ser otra persona. No querer a nadie. Amar mucho hasta que duela. Sentir que gracias a Dios existe la guitarra. Romper una guitarra. Morir tranquilamente. Vivir apasionadamente. Aburrirse como ostra demasiado seguido. Pensar en el Che. Sentirse anarquista. Creer en el futuro del mundo. Ser un espectador pasivo. Cantar canciones revolucionarias borracho con tus amigos. Hablar con una mujer sobrenatural. No tener tiempo para nada. Adelgazar de tanto caminar por el mundo. Perderlo todo. Abandonar lo poco que tenías. Ver la fragilidad de la vida. No creer que algo pueda tener sentido. Usar tu ropa hasta que se rompa sola. Ser rebelde hasta la muerte. Creer en los sentimientos. Huir de Babylon. Ser un vagabundo zarrapastroso. Hacer cortometrajes conceptuales y absurdos. Creer en el blanco y negro. Escribir pésimos poemas. Tener miles de ideas y nunca saber si valen mucho, poquito o nada. Inventar palabras. Envejecer a discreción. Que nadie te haga temer. Luchar contra el capitalismo. Romperse la cabeza con los genios. Inspirarse de sus amigos. Plagiar honestamente a quien quieras. Que te roben las ideas y las transformen en comida para gatos. Sentir piedad de los exitosos. No ser esclavo del sistema. Amar y dar. Vivirlo todo. Nunca morir.


domingo, 31 de agosto de 2014

Un viaje definitivo más

He estado mirando viejos álbumes de fotos. He escuchado viejas grabaciones, de mi vieja guitarra desafinada. Mis hermanos, mi madre, mi hijo. Yo mismo. Todo entrelazado y mezclado con libros, paisajes, catedrales, éxtasis de idas y venidas, de estancias y ausencias. Y ahora que miro a todo aquello y que siento el peso infinito de la vida en un segundo, y la ligereza absoluta en la eternidad, encuentro una continuidad extraña... Tan evidente que allí estuvo siempre, pero que raramente he osado mirar. Hay gente que vive aferrada al pasado; otros, vivimos huyendo, y en la huida vamos encontrando laberintos naturales, divertimentos adictivos que en su espejismo devienen realidad, no menos real que la vida de un pescador... o del pez que se le escapa. Hay quienes viven el momento. Entre las opciones desplegadas, la elección te humaniza y es necesaria, pero yo digo que por mucho que quieras elegir sólo eliges un destino que raramente es aleatorio, porque ante miles de posibilidades tus elecciones son finalmente escasas. Encontrar conscientemente ese destino es la sabiduría, pero también es, quizás, el karma o la tragedia, el final de un camino que nunca pensaste acabaría pero que estaba escrito en y por tus manos. Nada que sea soñado puede ser vivido sin la impresión de irrealidad... Ver tu destino se parece a eso, a soñar y asombrarse de las cosas que suceden en la realidad. Hoy vi mi destino pues me vi en el pasado el mismo, buscando, y ser lo que soy ahora mismo, de nuevo pero irrepetiblemente porque nunca ha acabado. Me siento pájaro, pero echo raíces como un árbol.


martes, 19 de agosto de 2014

Preguntas (también a la hora del té)

Me pregunto si se puede prescindir de la paciencia
si vale la pena explicar las cosas
si estar de acuerdo es tan importante
si comunicarse es posible
y si es necesario el aburrimiento
o sólo somos víctimas de los tiempos muertos
por exceso de comida,
falta de espacio y acumulación de gente.

Me pregunto si la belleza tiene sus límites
si cansa ser feliz
si el amor contiene todas las respuestas
y si hay una magia que se pierde
haciendo tantas preguntas.

Me pregunto si la soledad es tal
cuando estamos realmente solos
y si a través de los años
logramos entrar en algo así como el alma
sería bueno saber
si quienes dicen que sí a todo esto
pueden algún día parecer algo más
que pequeños farsantes risueños
Penélopes que esperan felices
y si algún día el ser inofensivo
será el máximo logro de una persona

Me pregunto cuál es la fórmula
para pensar rodeado de tanto ruido
si una sonrisa vale más que un día de trabajo
y si dos personas pueden olerse
entre la multitud ciega de las ciudades

Me pregunto si todo esto sirve de algo
y aunque sé la respuesta
me pregunto si habrá alguien
que quiera convencerme de lo contrario

Me pregunto si este es un juego
en el que perder sea la muerte
y ganar, algo inconcebible aún para nuestras mentes
me pregunto si los desechos que dejamos
tendrán la capacidad de recordarnos
y llevarnos a otros mundos
y me pregunto si el agua
guarda en su memoria
las leyendas olvidadas

Me pregunto si lo trágico puede enseñar
algo más que lecciones aprendidas
con la escolar memoria
si una palabra contiene todo el universo
si se puede mantener toda llama
infinitamente encendida
Me pregunto quién decide
si esto es el cielo o el infierno

miércoles, 13 de agosto de 2014

Poema del desasosiego y de la pérdida del instante

quién es el último de los """"""""a tientas"""""""*
el corazón me ofrece opciones extrañas
-"y cómo lastiman los celos!"-
camino obligado harcelando
**palabras nuevas a falta de más entrenamiento**
pero como un hilo delgado
me queda un pedacito de alma
(veo que un perrito callejero responde a mis chasquidos moviendo la colita simpáticamente)
mientras sepa sonreír
dónde estás por la chucha Jimmy Swaggart?
no ves que no-pa-sa-na-da?

"One has to give Jimmy Sinner credit; at least he fucked a prostitute instead of a little boy."
Eso no es nada dirá un extraterrestre cuya misión es colectar el semen de la tierra.

* Secta anarco-diluviana (onda como esos locos del Batman de Nolan)



martes, 5 de agosto de 2014

Dios

Teorías sobre Dios hay muchas:
el Dios creador, castigador, amador,
el Dios ausente, arbitrario, negligente,
el Dios de todos, el Dios de un pueblo;
el Dios de una raza, el Dios de uno solo,
el Dios mío, Dios mío inconcebible
que me hablas en sueños, que te apareces
y me dices que haga esto,
que deje aquello:

"Párate en ese paradero,
y di al pueblo la verdad
ansiada de 0 profecías;
quién calla es tu aliado,
y al hablador incrédulo
darás 1000 años de comida de perro.

Yo soy Dios-Gato, el Dios de los hombres,
pues la raza que creara a los perros
será redimida por millones de gatos
guiados por Dios-Gato

y tú... mi subalterno
portavoz de la cruzada."

Así, claro que creo en Dios, 
a mi manera:
esta es la que he elegido
cuando me río
de que se sacuda tanto
si le soplo la oreja.


martes, 22 de julio de 2014

caricatura

qué sería este mundo sin las caricaturas
que nos alegran la vida mostrándonos los trazos que la pueden representar

el genio que inventó el símbolo está detrás de todo esto:
seis palitos y un círculo hacen un ser humano
y una etiqueta basta para decidir quién vale la pena o no
dedo arriba dedo abajo mueres o sigues en la pelea

pero aquí está el olvido
del misterio y la riqueza,
quien lo olvida se olvida a sí mismo
y peor si es para sentirse feliz de no ser otro

yo quisiera ser otro
para mostrar que sería el mismo
yo quisiera ser otro
para asombrarme de lo que no se ve desde afuera


.

sábado, 10 de mayo de 2014

Sábado 10 de mayo, 2014

hoy es sábado en este país
en un rincón del hogar
nació el otoño
el humano se enferma
y escupe flema
mientras afuera
el humano transcurre
a través del trapo, el metal
el aire y la tierra

hoy existe el mundo
en la reducción mínima
del espacio habitado

hemos creado
millones de años
hemos creado
árboles milenarios
hemos creado
animales fabulosos

hoy es un día solar
en el habitáculo cúbico
obsoleto y futurista
donde se guarda el secreto
salvado de toda grandeza

hoy inventamos el misterio
para siempre ignorado
y el universo en un punto
eterno y a punto
de ser olvidado



lunes, 5 de mayo de 2014

lunes 5 de mayo, 2014

todos los días mil palabras
y el primer premio al cielo más gris;
                              en la entrada de los edificios:
un enorme animal que nos limpia los pies...
quién limpiaría nuestras conciencias?
........... antes de entrar en detalles,
una aclaración:::::::: las cosas podrían ser otras
-las cosas podrían ser otras-
y tu cara no está exenta de nada:
"todo lo aplicable al agujero es aplicable a cada
una de sus partes"

el agujero... el agujero... agujero...

dónde está Dios?
Dónde ponemos todo nuestro amor?
Reir, llorar, fingir, respirar... mal que mal: "respirar"

Sí: entrecomillas "respirar"

Todo inundado de enormes comillas
la tristeza acumulada
la publicidad que me lacera
mi cabeza tiene fugas
nadie cree que pueda ser posible explotar
con "tal" amortiguación que me acaricia...
ese amor ácido del patio asoleado

quizás tan sólo desearía explotar
como una secta minoritaria, elegida
                         derrotada, suicida...

Huir siendo la última y solitaria solución
sólo decir adios a quienes supieron sonreír
y compartir el humor negro de los muertos



jueves, 6 de marzo de 2014

Noticias desde la Extratierra

Fui abducido hace unos cuantos meses por una nave con forma de albóndiga -y yo que no como albóndigas- y olor a desechos de detergente -yo que odio el jabón. Varios meses han pasado desde que dejara la Tierra. Las vejaciones se han sucedido unas a otras.
La historia de la abducción carece de interés; más bien fue algo standard: tuve sueños extraños mientras pasaba mis vacaciones en el desierto de Atacama y al no poder soportar las visiones horribles de las que era víctima, me abalance por la ventana del segundo piso del hostel para caer entre estrepitoso ruido de vidrios y maderas rotas hacia el patio, del cual salí corriendo para encontrar a mis captores. Estos tenían un aspecto alienígena que podríamos llamar "normal", con grandes ojos negros sin pupilas, y cabezas peladas desproporcionadamente grandes comparadas a sus cuerpos (de talla algo más grande que los humanos).
Más interesante que los detalles cinematográficos (que pueden encontrarse a grandes rasgos descritos en cualquier película del género) me parece la razón por la cual me capturaron.
En el mundo del que vienen mis captores no existen los deseos sino la planificación exacta y meticulosa del futuro. Así como nosotros tenemos capacidad de recordar y añorar, contar historias y conmovernos -y casi diría yo arrepentirnos de nuestros errores; ellos no conciben la idea de siquiera pensar en el pasado, pues lo consideran inútil. Sus energías se vuelcan a la planificación de cómo será el futuro y al análisis de por qué este no se ajusta a las predicciones. Evidentemente han descubierto que mientras más control haya del presente, más predecible se hará el futuro. Esa simple verdad los ha llevado a crear una cultura francamente aburrida y aséptica semejante a las peores predicciones de los peores realizadores de lo peor de Hollywood. Es decir, el terror que proyecta su civilización en un ser humano normal  -cuya inspiración divina y renacuájica forma un mix de lo más sabroso, dramático, melodramático, poético y quizás en resumidas cuentas "chistoso"- es a tal grado desagradable que no podemos menos que casi sentir piedad por ellos. Con todo, el sentimiento es mutuo y ellos se divierten al vernos con nuestros defectos y nuestros errores repetidos una y otra vez a pesar de las consecuencias. Quizás pueda sorprender que una cultura a nuestros ojos mediocre y sin el ímpetu conquistador e irresponsable del ser humano haya llegado tan lejos (en este caso hablo literalmente de la distancia entre Extratierra -como la bauticé- y la Tierra). Pues bien, esto se explica simplemente mediante escalas de tiempo. Tanto su sol, como su planeta, como la historia de su civilización son inimaginablemente grandes con respecto a las escalas que conocemos en nuestra Tierra y nuestra historia. Ese punto es un tema en sí y no quiero detenerme particularmente ahí. Simplemente se me ha dado la posibilidad de comunicarme con uds. terrícolas para poder denunciar los abusos feroces a los que he sido sometido. Ellos se divierten de saber que mis quejas sólo producirán indiferencia y para ellos esto no es más que uno más de los cientos de experimentos a los que he sido sometido en estos meses (acaso la mayoría de ellos me han sido impartidos sin que yo entendiera el objetivo principal). Pero fiel a mi naturaleza humana -de la que declaro estar completamente orgulloso- aprovecho esta oportunidad para denunciar a estos despreciables extraterrestres que me han utilizado para demostrar que mi conciencia no es capaz de prevenirme ni de protegerme de una muerte anunciada. Intentan demostrar estos desalmados de que el hombre provoca su propia muerte incluso en el más alto grado de conocimiento. En mi caso me han advertido exactamente de sus planes y por ejemplo me han venido sometiendo a exquisitos placeres que traen consecuencias nefastas, sin que yo pueda defenderme del "vicio" de disfrutar de lo que en la Tierra no era más que parte de la vida cotidiana.
Uno de los más recurrentes experimentos consiste en la manipulación de mis deseos hasta límites inimaginables. Les parece extraño el rol que tiene el deseo en el ser humano y no conciben que en nuestra naturaleza existan mezclados la razón y la búsqueda insaciable del placer. Según su punto de vista y de acuerdo a lo que han observado en Extratierra, ese atributo existe exclusivamente en los animales. Qué duda cabe de que los animales son en muchas ocasiones víctimas de la satisfacción de sus deseos: fuera del equilibrio dinámico establecido mediante milenios en los diferentes ecosistemas, los animales pierden todo templanza en la satisfacción de sus necesidades. Así, un perro puede comer hasta morir o una raza de conejos producir su propio exterminio al agotar sus fuentes de alimentación producto de una excesiva reproducción.
Para poner este punto a prueba me daban la posibilidad de satisfacer mis necesidades a sabiendas del peligro que corría al hacerlo. La clave de sus experiencias era darme justamente esa elección. Me daban a elegir entre una comida exquisita a la que se podía acceder sólo poniendo en riesgo mi vida, y una comida sin ningún interés gustativo dada con la mayor facilidad y sin correr ningún riesgo. Mi elección fue invariablemente la misma: corrí grandes riesgos para degustar asados de vaca terrestre argentina, mariscos de las costas chilenas, y vinos y quesos de lugares inimaginables; el chocolate no fue la excepción y no sin un poco de vergüenza reconozco que perdí un brazo entre unos horribles reptiles (algo semejante a unos grandes cocodrilos con sólo dos patas y más lentos) sólo por el hecho de haber preferido el riesgo de cruzar un horrible canal nauseabundo plagado de estos animales. Tal cual el león siempre preferí cazar e ir por el botín mayor en lugar de ser alimentado para sobrevivir.
Pero sin duda alguna el suplicio más oneroso ha sido el de darme el placer sexual a cambio de mi propia aniquilación. Su máximo deleite ha sido ponerme en frentes hermosas mujeres previamente inoculadas con enfermedades espantosas. Para su sorpresa y jolgorio luego de un par de días en mi celda con una hermosísima mujer salvaje cuya enfermedad me habían anunciado gravemente, caí en el delito mayor del suicidio irresponsable. La enfermedad me ha traído en poco tiempo visibles consecuencias, como un defecto al caminar y tremendos dolores al orinar. Aparte de ello, me han comunicado que el descenlace final es la locura.
No debería sorprenderme que su objetivo sea mi propia muerte, pero la lentitud del método me asola. Si ahora van a ponerme a elegir entre la vida y la muerte mediante la posibilidad de curarme renunciando a mis deseos, creo que va a ser una dura lucha y pretenderán alargarla lo más posible para hacerme más débil y corroborar (corroborar sus predicciones es su máxima obsesión) lo que ya es casi una verdad empírica para ellos: que prefiero morir.
Que haya seres humanos cuya fuerza de voluntad sea inmensamente más sólida que la mía, parece tenerlos sin cuidado: demostrar mi incapacidad de aprendizaje equivale a demostrar la falibilidad de toda la especie.
Tengo pocas opciones, o muero fiel a mi naturaleza o cambio y vivo. Ya me han dicho que mi máxima aspiración es volver a la Tierra dentro de algunos años ya convertido en un espantapájaros demente,  enfermo y con una historia bajo el brazo (el brazo que le queda) que producirá la burla y acaso el desprecio de todos mis congéneres. Ya me han advertido que cumplirán su palabra pues el único fin que los mueve es científico y no sádico como yo tiendo a pensar.
La respuesta está en mí y aunque yo conozco íntimamente la respuesta aún me atrevo a enviar este mensaje para prevenirlos que si en algunos años encuentran a un ser errante y destruido en el desierto, sean amables con él e intenten ayudarlo.